El denominado “Caso Campomanes” suma un nuevo capítulo tras las acusaciones del Club Náutico Campomanes contra la concesionaria Marina Greenwich S.A., gestora del Puerto Deportivo Luis Campomanes, en Altea. La entidad y la Comunidad de Titulares de Amarres sostienen que la empresa estaría aprovechando la prórroga de la concesión para imponer nuevas condiciones económicas “abusivas” que podrían generarle beneficios de hasta 40 millones de euros durante el periodo ampliado. Dadas las circunstancias, el club ha solicitado la intervención de la Conselleria de Medio Ambiente para mediar en un más que probable conflicto sobre el que la mercantil ha decidido no pronunciarse.