Laura Lobo, abogada experta en herencias, alerta sobre un error frecuente en los testamentos: “Los bienes de una familia pueden terminar en otra”

Cuando una pareja sin hijos hace testamento, lo más habitual es que cada uno nombre al otro heredero universal. Es una fórmula sencilla y muy extendida: si uno fallece, el otro recibe todos los bienes. Sin embargo, esta decisión puede tener consecuencias que muchas familias no prevén, especialmente cuando ambos fallecen con el paso del tiempo.