Europa contiene la respiración ante la amenaza de una nueva crisis energética. La escalada bélica en Oriente Medio han provocado un auténtico terremoto en los mercados. El bloqueo de facto en el vital Estrecho de Ormuz pone en jaque la llegada de buques de gas natural licuado (GNL) desde Qatar, obligando a los cargueros a desviarse hacia Asia . Con las reservas europeas de gas por debajo del 30% tras un invierno inusualmente frío, el pánico a revivir la pesadilla de 2022 es palpable . Sin embargo, en medio de este caos continental, Francia observa la situación con una aparente y calculada tranquilidad. El país galo cree tener un as en la manga para evitar los apagones y la ruina industrial: su imponente, y recientemente resucitada, flota nuclear. Un récord histórico de exportación . Mientras el norte de Europa tiembla por el gas, el operador de la red eléctrica francesa, RTE, acaba de poner sobre la mesa unas cifras que respaldan el optimismo del Elíseo. Según el Bilan électrique 2025 , Francia batió el año pasado su récord histórico al exportar 92,3 teravatios-hora (TWh) de electricidad. Para ponerlo en perspectiva, el director general de Economía de RTE, Thomas Veyrenc, explicaba a la Revue Générale Nucléaire que este volumen supera el consumo eléctrico anual de todo un país como Bélgica. Este hito ha devuelto a Francia su papel tradicional de "batería eléctrica" de Europa, un estatus que había perdido estrepitosamente en 2022. El secreto de este éxito radica en la recuperación de su parque nuclear, que produjo 373 TWh en 2025 (un 3,1% más que el año anterior) gracias a una mejor disponibilidad de sus reactores. Como señala el Financial Times , esta flota nuclear francesa es precisamente la palanca energética que a Europa le faltaba tras la invasión de Ucrania, y podría ser la clave para no tener que volver a encender las contaminantes centrales de carbón ante el actual corte de gas de Oriente Medio. En Xataka En 1958 Charles de Gaulle diseñó una estrategia nuclear para Europa completamente independiente de EEUU. Ahora esa idea ha vuelto La paradoja: exportan porque no consumen . Económicamente, la jugada es redonda. Según recoge Le Monde , estas exportaciones le han reportado a Francia 5.400 millones de euros. Al tener tanta producción eléctrica de bajo coste (nuclear e hidroeléctrica), el país logra mantener unos precios mayoristas muy competitivos, situados en una media de 61 €/MWh en 2025, muy por debajo de los asfixiantes precios que sufren vecinos como Alemania o Italia. Pero este "milagro" tiene una letra pequeña preocupante. Como advierte el medio especializado Le Monde de l'Énergie , Francia exporta tanta electricidad fundamentalmente porque su consumo interno está estancado. La demanda eléctrica del país se quedó en 451 TWh en 2025, un 6% por debajo de los niveles previos a la crisis. La realidad es que Francia va con mucho retraso en la electrificación de su propia economía. Paradójicamente, el 56% de la energía final que consume el país sigue dependiendo de los combustibles fósiles, especialmente en sectores como el transporte y la calefacción. La pinza energética a España. El plan maestro francés para erigirse como el salvador energético de Europa tiene un claro perjudicado: la Península Ibérica. Como expusimos en Xataka , mientras Alemania paga la luz a más de 100 euros y Francia a 13, en España y Portugal la sobreproducción renovable hunde los precios hasta llegar a cero o a valores negativos. ¿Por qué esa energía ibérica barata y limpia no fluye hacia una Europa sedienta? Porque Francia actúa como un muro protector. El país mantiene a España como una "isla energética" con apenas un 2,8% de interconexión, bloqueando deliberadamente en su plan de red para 2025-2035 proyectos vitales en Aragón y Navarra. E l eterno conflicto Francia-España. La motivación, no es técnica, sino pura geoestrategia y supervivencia económica. París necesita rentabilizar urgentemente una inversión faraónica de 300.000 millones de euros en su sector atómico. Permitir la entrada masiva de la competitiva energía solar y eólica española hundiría los precios y la rentabilidad de sus centrales nucleares. De hecho, el presidente Emmanuel Macron ha llegado a atacar el modelo energético español en la prensa internacional, tachándolo de inestable, argumentando que una red no soporta un modelo 100% renovable, y calificando la urgencia de las interconexiones como un "falso debate". Sin embargo, los datos desmontan el relato del Elíseo. Por un lado, está el "espejo danés": Dinamarca funciona con más de un 80% de generación eólica y no sufre apagones porque está ultra-interconectada con sus vecinos para balancear la carga. Por otro lado, destaca la flagrante amnesia francesa respecto a 2022, año en el que los reactores galos fallaron masivamente por problemas de corrosión y fue España quien tuvo que exportar electricidad para rescatar a Francia de los apagones. A causa de este tapón actual, España se ve obligada a tirar a la basura (lo que se conoce como vertidos técnicos o curtailment ) en torno al 7% de su energía limpia porque literalmente "no cabe" en la red. Todo esto se enmarca en una estrategia de dominación total por parte del Elíseo: Macron no solo busca la hegemonía energética civil, sino que, como recoge la CNBC , ha puesto sobre la mesa una doctrina de "disuasión adelantada", ofreciendo la protección de sus armas nucleares a Europa ante el repliegue de Estados Unidos. El talón de Aquiles: la crisis del uranio. Sin embargo, la fortaleza nuclear de Macron podría tener los pies de barro. La cadena RFI (Radio Francia Internacional) advierte que este "renacimiento nuclear" se enfrenta a una gran incertidumbre por el suministro de uranio. Históricamente, Francia obtenía el 20% de su uranio de Níger. Pero tras el reciente golpe de Estado militar, la junta gobernante revocó los permisos de la empresa francesa Orano, nacionalizó las minas y bloqueó las exportaciones, dejando a París con un enorme agujero de suministro. Ahora, Francia intenta buscar a la desesperada nuevas fuentes en países como Kazajistán (el mayor productor mundial) o Mongolia, pero allí se topa de frente con la abrumadora influencia geopolítica, empresarial y de infraestructuras de Rusia y China. Un castillo con puente levadizo. Francia ha logrado construir una fortaleza energética que, a corto plazo, le permite capear el temporal de Oriente Medio mejor que a sus vecinos europeos, vendiendo sus excedentes a precio de oro. Pero lo hace a costa de aislar a la Península Ibérica y apostándolo todo a un mineral, el uranio, cuyo control se le escapa cada vez más de las manos en el tablero global. El tiempo dirá si el "as" atómico de Macron es suficiente para ganar la partida. Imagen | International Labour Organization ILO y Markus Distelrath Xataka | Macron cree que España tiene "un problema" con las renovables. Lo que en realidad quiere decir es que son "competencia" - La noticia Mientras Europa teme por su bolsillo tras los cortes de gas en Oriente Medio, Francia tiene un plan: sus nucleares fue publicada originalmente en Xataka por Alba Otero .