El conjunto cántabro lidera la clasificación con mano de hierro, tras imponerse la pasada jornada al CD Castellón y lograr así un colchón de 4 puntos con respecto a los 'orellut' segundos en la tabla Los blanquiverdes buscan frenar su sangría defensiva ante un equipo letal al espacio y en un estadio donde solo han ganado una vez en su historia LA IDA - El Córdoba logró rescatar un empate agónico (2-2) en el duelo de la primera vuelta disputado en El Arcánge El Sardinero acoge este fin de semana un duelo de realidades diametralmente opuestas, un choque que medirá la verdadera capacidad de resiliencia del cuadro blanquiverde. El Racing de Santander, líder en solitario con 53 puntos, recibe a un Córdoba Club de Fútbol anclado en la décima posición (41 unidades) y sumido en su peor crisis de identidad de la temporada. Tras una semana negra con tres derrotas consecutivas frente al Almería, el Ceuta y el Andorra, encajando la friolera de nueve goles, los pupilos de Iván Ania visitan el escenario más exigente de la categoría. Un examen de supervivencia ante una máquina perfectamente engrasada que, tras superar su particular bache de enero, acaba de dar un golpe sobre la mesa al vencer al Castellón (1-3) en Castalia. La gran seña de identidad de este Racing es su letalidad en las áreas. A diferencia de otros 'gallitos' de la categoría, el equipo dirigido por José Alberto López no necesita amasar la posesión para gobernar los encuentros. Su libreto se fundamenta en el 'relacionismo' y en una verticalidad extrema. Es un bloque diseñado para ejecutar transiciones rapidísimas, atrayendo al oponente a zonas comprometidas para luego castigar los espacios con muchísima agresividad. Un contexto táctico que amenaza con ensañarse con la actual fragilidad defensiva del Córdoba, que viene de sufrir un auténtico calvario a la espalda de sus centrales durante los últimos tres compromisos, precisamente adoleciendo de esa falta de contundencia al espacio que busca el Racing. Además de su estilo directo, el cuadro verdiblanco ha demostrado una capacidad de reinvención asombrosa. El líder afronta este tramo decisivo con la enfermería llena en su frente de ataque. Las lesiones musculares de Asier Villalibre y Juan Carlos Arana, sumadas al grave infortunio de Manex Lozano (rotura del ligamento cruzado), han dejado al equipo huérfano de delanteros centro, más allá de la opción del excordobesista Andrés Martín, que volverá esta semana tras cumplir sanción. Pese a ello, siguen siendo el conjunto más goleador del campeonato con 56 dianas, sustentado en la clarividencia de Íñigo Vicente, erigido como el jugador más diferencial y máximo asistente del torneo (13), y en la movilidad de piezas como Camara o el recién llegado Guliashvili, actuando como falso nueve. Para mantener este ritmo arrollador, la dirección deportiva cántabra afinó sus piezas en el mercado de invierno. Más allá de llegadas como las del meta Eriksson o el centrocampista Damián Rodríguez, y de dar salida a hombres como Jeremy Arévalo (7,5M), Yeray Cabanzón o Clément Michelin, el gran triunfo fue retener al colombiano Gustavo Puerta. El mediocentro es el termómetro del equipo y la pieza clave que sostiene el exigente sistema defensivo local. El Racing presiona asumiendo riesgos máximos, igualando marcas uno contra uno a todo el campo. Una asfixiante tela de araña que pondrá a prueba la maltrecha salida de balón califa. Misión 'average' en un territorio maldito La visita a tierras cántabras trae consigo una misión que va más allá de lo puramente clasificatorio: frenar la sangría, recuperar el orgullo y no perderle la cara al goal average , que está ya muy diezmado por los últimos resultados del equipo contra otros contrincantes. El duelo de la primera vuelta en El Arcángel se saldó con un agónico empate (2-2) gracias a un penalti transformado por Carracedo en el minuto 97, demostrando que el Córdoba CF es capaz de competir de tú a tú contra el líder, pero solo si vuelve a su mejor versión. Se esperan múltiples cambios en el once califa que revitalicen a un equipo que ha perdido su identidad, pero que no debe haber olvidado cómo jugar al fútbol. No obstante, la hemeroteca subraya la extrema dificultad de la visita. El Sardinero es, estadísticamente, un feudo maldito para los blanquiverdes. En el cómputo global, el Racing ha ganado 11 de los 22 duelos históricos, pero ciñéndonos a las 11 visitas oficiales a Santander, el conjunto blanquiverde ha cosechado ocho derrotas, dos empates y un solitario triunfo. Para encontrar ese único recuerdo feliz hay que desempolvar los libros de historia y viajar hasta la jornada 23 de la temporada 2012-13, cuando un 1-3 rubricado por Abel Gómez, Pedro y López Silva permitió asaltar el inexpugnable templo racinguista.