China quiere tender un cable desde Chile hasta Hong Kong. Y de paso ha metido a Chile en una tormenta contra EEUU

El próximo 11 de marzo, Chile estrenará presidente. Gabriel Boric dejará de estar al mando del país y José Antonio Kast aterrizará en el sillón presidencial. Y llega justo para encargarse de un lío morrocotudo: el cable submarino que China está desplegando desde Valparaíso a Hong Kong. Y, evidentemente, a Estados Unidos esta situación no le gusta ni un pelo. Hasta el punto de que considera que es peligroso para su seguridad. En corto . El pasado 20 de febrero, Estados Unidos revocó los visados de tres funcionarios chilenos. ¿El motivo? Preocupación por un cable submarino con el que se conectará Chile y Hong Kong. No es tanto el cable, sino quién lo está ‘tirando’: China. Como apuntan en Mercopress , ha sido el presidente saliente el que ha gestionado el acuerdo para desplegar este cable mediante un decreto de concesión firmado el pasado 27 de enero por el que se permitía a la empresa China Mobile a instalar, operar y explotar el cable. 48 horas después se anuló ese acto argumentando “errores técnicos” y la Administración Boric comentó que el proyecto estaba en proceso de evaluación. Estados Unidos, sin embargo, no perdió el tiempo y prohibió las visas del ministro de Transporte y Telecomunicaciones, del subsecretario de Telecomunicaciones y del Jefe de Gabinete de Subtel (Subsecretaría de Telecomunicaciones de Chile). La tormenta acababa de empezar. En Xataka A China se le quedan cortos sus caladeros, así que está "barriendo" con todo lo que encuentra en la costa de Sudamérica Guerra política . Marco Rubio es el secretario de Estado de Estados Unidos y acusó a los funcionarios chilenos de haber “dirigido, autorizado, financiado y apoyado actividades a sabiendas que comprometen infraestructura crítica de telecomunicaciones”. Te estarás preguntando qué le importa a Estados Unidos lo que haga Chile, pero Rubio continuó apuntando que esa decisión “socava la seguridad regional en nuestro hemisferio”. “Qué hemisferio” no es la pregunta, sino qué ocurre ahora. Porque Chile ha respondido que la acusación es “absolutamente falsa” y describe la medida de Estados unidos como “unilateral”, apuntando además que es algo que va contra la soberanía de Chile. China no se ha quedado de brazos cruzados y, mediante su embajada en Santiago de Chile, acusó a Estados Unidos de actuar de manera hegemónica ignorando la soberanía de Chile para realizar esos proyectos en su territorio. Si nos fijamos, los cables del continente americano pasan por EEUU excepto el Halaihai de Google, al menos directamente Fuego cruzado . Brandon Judd es el embajador estadounidense en Chile y se ha puesto de parte de su gobierno… yendo algo más lejos en las acusaciones. Afirma que ya había advertido a las autoridades chilenas de lo que pasaría, calificando el acuerdo con China como una intrusión en los sistemas de telecomunicaciones chilenos llevados a cabo por parte de “actores maliciosos extranjeros”. Y, como decíamos, será el próximo 11 de marzo cuando el nuevo presidente entrará en funciones con tarea pendiente: solucionar una papeleta monumental. Desde el departamento de Relaciones Exteriores del presidente entrante ya se ha dicho que se hará "todo lo posible para garantizar que la política exterior permita las mejores relaciones posibles con todos los países". Un 0º, ni frío ni calor. Influencia . Dejando la política interior y exterior a un lado, el cable se conoce como Chile-China Express y se estima que medirá casi 20.000 kilómetros. Unirá la ciudad chilena de Concón y llegará hasta Hong Kong. El presupuesto es de unos 500 millones de dólares y su importancia se antoja clave porque supondría la primera ruta de datos transpacífica que evitaría completamente el enrutamiento a través de Norteamérica. Desde China Mobile se apunta que este cable permitirá establecer a Chile como "el nodo central de la red de poder computacional entre China y América Latina". Ahora empezamos a entender qué es eso que “socava la seguridad regional en nuestro hemisferio” a la que se refería Marco Rubio. De completarse, será un cable desplegado por China y en el que Estados Unidos no tendrá ni voz ni voto, pero que llega al continente americano. Y decimos que es una papeleta importante para el nuevo presidente porque Estados Unidos inyecta muchísimo dinero en Chile, siendo su principal inversionista extranjero, pero China es el principal socio comercial del país . Un cable va a poner a Kast entre la espada y la pared. En Xataka China vive una fiebre de la cereza y Chile se ha convertido en supermercado. Es un peligro para la industria chilena No sólo en telecomunicaciones . De fondo, tenemos a una Estados Unidos que está viendo las orejas al lobo. Estos últimos meses, y a un ritmo acelerado, China ha estado moviendo sus fichas. Lo ha hecho en países en desarrollo en el continente africano mediante acuerdos de energía, construcción de infraestructura, acuerdos para explotar minas de elementos estratégicos y expandir su mercado de automóviles. Pero también lo está haciendo en América. Cuando Estados Unidos dio la espalda a México con los aranceles, China estuvo ahí para ofrecer abrir fábricas. Está realizando proyectos de energía en suelo americano, tiene interés en algunos de los puertos estratégicos del continente y está desplegando infraestructura, como una línea de ferrocarril que, de completarse, unirá América del Sur de este a oeste. El cable entre Hong Kong y Chile es sólo una pieza más de un puzle que está tejiendo Pekín, que ya ha arrancado con las obras. Y Washington sólo ve una cosa: el lobo a las puertas. En Xataka | El primer gran cable submarino atlántico que nos conectó a internet nos dice adiós por una sencilla razón: era demasiado caro repararlo - La noticia China quiere tender un cable desde Chile hasta Hong Kong. Y de paso ha metido a Chile en una tormenta contra EEUU fue publicada originalmente en Xataka por Alejandro Alcolea .