Dimitir

Una nota indisolublemente ligada a los regímenes democráticos maduros es sin duda la coherencia del poder con las decisiones de sus dirigentes. Y así como éstos rentabilizan electoralmente sus aciertos, también han de dar cuenta de sus errores. El ejercicio del poder no admite la impunidad. Su función, además de la ejemplaridad, exige la responsabilidad de quienes lo ejercen. Y éstos han de dar cuenta a la ciudadanía tanto de sus logros como de sus carencias y sus desaciertos. En este último caso la acción obligada recibe el nombre de dimisión, un instrumento habilitado por las democracias para desautorizar a quienes no responden a las exigencias que son aplicables a todo buen gobernante. Dimitir es una decisión benéfica, una forma... Ver Más