El diésel, el combustible que más utilizan los transportistas y los agricultores, se está poniendo por las nubes y no ha pasado ni una semana desde que Estados Unidos e Israel iniciaran una imprevisible guerra con el ataque a Irán y la posterior respuesta de los persas en todo Oriente Medio. El gasóleo está hoy por encima de la gasolina, que también experimenta un encarecimiento considerable empujada por el alza del petróleo.