La vieja cárcel puede ser una trampa mortal

En un reciente informe de los Bomberos de Palma se advierte que la vieja cárcel, ubicada en la carretera de Sóller y okupada por unas 200 personas, podría convertirse en una trampa mortal en caso de un incendio. Se trata de unas conclusiones tan preocupantes como graves y que justifican, sin lugar a dudas, la posición de Cort, que lleva días identificando a los moradores, retirando toneladas de basura y comenzado el desalojo de la vieja instalación penitenciaria, que piden un lugar alternativo donde vivir. Lo cierto es que no se puede mantener ni un día más una situación como la actual, porque hay un riesgo evidente para las vidas de las personas que pernoctan en la antigua penitenciaría. De hecho, llegó a haber un momento en el que habitaban en la antigua prisión cerca de 300 personas. Los incidentes, en los últimos meses, han sido continuos. Desde peleas entre bandas –hay dos que se reparten el control del penal, formadas por argelinos y colombianos–, hasta intentos de violaciones, atracos o extorsiones.