Los moradores que querían una alarma

Una joven pareja contactó con una empresa de alarmas para instalar una en su casa de Palma. Cuando un técnico llegó, empezó a sospechar porque había cosas que no le cuadraban. Al final, se impacientó: «Vamos a ver si lo entiendo: Ustedes han okupado esta planta baja y ahora quieren poner una alarma». Ella se adelantó: «Pues claro, queremos poder salir tranquilos».