Test de Turing mejorado

Cuando el matemático, lógico y padre de la informática Alan Turing, el de la manzana mordida, inventó en 1950 el célebre Test de Turing para evaluar la inteligencia de una máquina y su teórica capacidad de ser indistinguible de la humana, la IA ni siquiera existía y sólo se hablaba de ella en historias de ciencia ficción con robots. Siglos antes hasta el filósofo Descartes había teorizado en su Discurso de método sobre esa hipotética inteligencia de los autómatas animados, porque es propio del pensamiento humano adelantarse mucho a la cosa que se está pensando. Teníamos una filosofía de la IA mucho antes de tener IA, igual que ahora tenemos astrobiología sin haber encontrado jamás el menor rastro de biología extraterrestre.