Desde hace unos años, el turismo es percibido como algo negativo. ’Turistas go home’ se ha convertido en un lema habitual, que ha aparecido en pintadas en numerosas ciudades europeas, entre ellas Palma. Es cierto que en determinados momentos del año hay bastante masificación y que el alquiler turístico ilegal tiene un impacto directo en la vivienda: los precios se han disparado y la oferta de alquiler de larga estancia se ha reducido de manera significativa.