El conflicto en Oriente Medio ha disparado el precio del petróleo y el gas debido al cierre del Estrecho de Ormuz. Esto tiene un impacto directo en la economía y existe temor a que vuelva a descontrolarse la inflación, como ya sucedió al inicio de la guerra en Ucrania. Si esto sucede, el Banco Central Europeo (BCE) tendría que subir los tipos de interés y, por tanto, el Euríbor dejaría de dar alegrías a los hipotecados.