La columna de la autora de El infinito en un junco Paseando entre los árboles, tu hijo aprieta contra el pecho su juguete más valioso. Los mayores –simples e infantiles– deseamos impactarle con regalos de luces parpadeantes, sofisticados y ruidosos, pero él prefiere cosas minúsculas y sencillas. En su caja de lata guarda un tesoro incalculable de plumas de pájaro, guijarros, bellotas, tuercas, lazos y fragmentos de objetos rotos salvados al borde ... Continuar leyendo...