La intrahistoria del 'No a la guerra': reunión en Zarzuela y prohibido nombrar a Trump

Miércoles 4 de marzo. Pasadas las 9 de la mañana, Pedro Sánchez entra en una sala de prensa desierta de periodistas y muda de sus preguntas. El presidente del Gobierno huye de la simbología de los grandes anuncios, para la que se reserva un exterior: la escalinata del Palacio de La Moncloa, desde donde avanzó el adelanto electoral, comunicó las medidas contra el «genocidio en Gaza» u oficializa habitualmente los relevos en su Gabinete. El jefe del Ejecutivo pronuncia una declaración institucional con un fuerte componente ideológico y de estrategia en clave interna. Un mensaje que se resume en cuatro palabras: «No a la guerra» . El movimiento parece improvisado, reactivo ante una declaración pronunciada horas antes por Donald Trump... Ver Más