En una declaración institucional desde el Palacio de la Moncloa, Pedro Sánchez proclamó el miércoles su oposición a la ofensiva sobre Irán impulsada por Israel y Estados Unidos. «La posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra», dijo rememorando la oposición a la guerra de Irak liderada por José Luis Rodríguez Zapatero en 2003. Sin embargo, menos de 24 horas después ya empezaron a surgir grietas a esa manifestación a la que muchos ven tintes electoralistas. La primera decisión de España fue denegar el uso de las bases andaluzas de Morón y Rota para el ataque en Oriente Próximo. Eso provocó la salida de España de decenas de aviones estadounidenses con destino a otras... Ver Más