Olor a ‘fregao’

Pasear por el pueblo en un día de diario no es lo mismo que hacerlo en fin de semana. Recorrer las calles por la mañana tampoco es igual que patearlas por la tarde. De lunes a viernes las casas bajas huelen a cubo recién volcado. El aire ventila; sale por una ventana y entra por otra, repartiendo aromas a esmero y al cocido que tamborilea en una olla exprés.