El Celta regresa a casa, tras una valiosa victoria en Girona que le consolida en la sexta plaza de la Liga, para recibir a un Real Madrid herido en lo anímico y en lo físico después de encadenar dos derrotas que le alejan del liderato y con nueve bajas por lesión y sanción. Claudio Giráldez, que recupera piezas tan importantes como Starfelt, Marcos Alonso y Borja Iglesias, no se fía de un rival siempre competitivo y peligroso, aunque en esta ocasión se presente sin Mbappé, Bellingham, Rodrygo, Militao, Carreras, Ceballos, Alaba, Huijsen y Mastantuono.