«El teléfono no para». En los últimos días, varias agencias de viajes han notado un repunte claro de consultas relacionadas con la incertidumbre bélica y, sobre todo, con las escalas en grandes ciudades del Golfo. No se trata tanto de viajeros con billetes directos a países en conflicto —«vuelos como tal a Irán directamente, no suelen haber muchos», apunta José Manuel Aguiño, de Galitravel—, sino de quienes vuelan a destinos lejanos que dependen de conexiones intermedias en puntos cercanos.