El Servicio de Axuda no Fogar (SAF) es una de las principales patas del sistema de atención a la dependencia y una prestación que en Galicia supera los 25.000 beneficiarios. Pero todo servicio social es costoso y de ahí el conflicto, resuelto hace un mes, entre la Xunta y los concellos a raíz de su financiación, por el que la Administración autonómica se compromete a asumir un mayor gasto. Sin embargo, las cifras se pueden disparar todavía por una reciente normativa estatal, el Real Decreto 675/2023, que intensifica la acción del SAF. De aplicarse todas sus exigencias, el coste de este servicio se incrementaría hasta unos 150 millones de euros anuales.