Esta semana, durante el IX Encuentro de Periodismo de Investigación Europa-Latinoamérica, realizado en San Isidro, varios expertos incidieron en un aspecto de la campaña política que está pasando desapercibido: que esta se desarrolla en medio de una atmósfera hostil para la prensa. Por supuesto, esto no significa que el calendario electoral haya propiciado este ambiente, sino que más bien coincide con una degradación de la libertad de expresión en nuestro país que tiene entre sus principales causas –pero no las únicas– a la crisis política y al crecimiento del crimen organizado en el último quinquenio.