«¡Paren el mundo, que yo me bajo!» es una de las declaraciones más citadas de Groucho Marx. Indica una de las posibilidades que se abren hipotéticamente al individuo en las sociedades industriales avanzadas, al constatar el colapso de las condiciones que las han hecho posibles. Tal vez habría que hablar en pasado, dado que el mundo que ahora mismo habitamos, como consecuencia de la pandemia de la Covid-19 que sufrimos –casi en silencio, como las hemorroides-, es más real que nunca. No sé si se han dado cuenta de que aquella situación traumática para toda la humanidad que muchos vivimos y en la que también muchos, murieron, está cada vez más lejos y pronto pasará a la historia, si es que no dormita ya en ella en estado de hibernación como «Alicia en el ‘país de los aranceles’».