Así es el invento valenciano que protegerá tus trajes de fallera de la lluvia: "Ya se ha convertido en un fondo de armario"

La primavera meteorológica ha comenzado con un tiempo inestable, una situación habitual en Valencia durante las Fallas. Sin embargo, la previsión de lluvia para los días clave de la fiesta, especialmente el 18 y 19 de marzo, ha encendido las alarmas entre las falleras. El temor a que el agua estropee el valioso traje de valenciana durante actos tan importantes como la Ofrenda ha llevado a buscar soluciones prácticas, tal y como se ha comentado en el programa Mediodía COPE MÁS Valencia. Para hacer frente a esta amenaza, un artículo se ha popularizado en los últimos años hasta convertirse en indispensable. Se trata del cubrefaldas, un protector impermeable que evita que la lluvia dañe las faldas. Según explica Raúl Garrido, de la tienda Espai Ripalda en el emblemático Pasaje Ripalda, "el tema del cubrefaldas es un artículo que, desgraciadamente, pues ya se ha convertido en un fondo de armario". Garrido señala que los últimos años la lluvia ha hecho acto de presencia en la Ofrenda y este protector es la mejor garantía. "Las telas se estropean, si hay que llevar a la tintorería, un problema, y esto, sí que cubre", afirma. A diferencia de otros sucedáneos, el cubrefaldas de calidad es transparente, por lo que respeta el traje tradicional y permite que se vean los colores de la tela. Tiene el grosor suficiente para que el agua no cale y está rematado en su parte inferior con una puntilla. Además, es una prenda funcional. "Tiene unos velcros detrás para ajustarlo, porque cada falda y cada fallera tiene un volumen", detalla Garrido. La cinturilla también es ajustable para que se adapte perfectamente a los pliegues de la falda original. Una de las claves de su éxito es su origen. Este producto está confeccionado en Valencia por empresas locales. "Este tipo de artículos nos lo hace la La Llar del Fil, que es una empresa que se dedica muchos años al tema del cancán, y de ahí la caída que tiene lo que es el plástico, que se ajusta perfectamente a lo que son los pliegues de la falda, cosa que gente que lo trae de fuera, pues no lo respeta", subraya Garrido. La idea, que surgió de Salva, no solo triunfa en las Fallas, sino que también se utiliza en otras fiestas de la Comunidad Valenciana como la Magdalena de Castellón o las Hogueras de San Juan en Alicante. A pesar de contar con esta solución, el deseo generalizado en el mundo fallero es que la lluvia no aparezca. Raúl Garrido expresa un sentir común: "Esperemos que sí, que el tiempo nos respete, el viento nos respete, pues, bueno, también, junto con los indumentaristas, los artistas falleros también, que tengan un poquito de tranquilidad a la hora de plantar y hacer su trabajo".