La periodista Rebeca Argudo, en la sección ‘Traficantes de Palabras’ del programa 'Herrera en COPE' presentado por Jorge Bustos, ha analizado cómo los eslóganes políticos breves y simplones pueden ser muy efectivos, pero a la vez insuficientes. Argudo ha centrado su crítica en lemas como el 'no a la guerra', argumentando que se quedan "muy cortitos para abarcar toda la complejidad de la realidad" y, más aún, la de un conflicto. Durante su intervención, la periodista ha explorado la tendencia a simplificar la realidad en conceptos opuestos. Ha ironizado con ideas como "no a las bofetadas y sí a los besos, con consentimiento. No a lo malo y sí a lo bueno". Sin embargo, ha advertido que "la línea divisoria entre lo uno y lo otro solo es clara y firme en contadísimas ocasiones", como en "las películas de Disney". Argudo ha afirmado que "La vida es muy cabrona y suele ponernos ante dilemas endiablados", situaciones en las que "nuestras más firmes convicciones morales friccionan con una realidad compleja y poliédrica". Ha destacado que, precisamente porque la vida se mueve en una gama de grises, las posturas políticas requieren un análisis más profundo y detallado. Por este motivo, ha calificado como un "insulto a la inteligencia" y al "más elemental sentido del decoro" que la postura del Gobierno ante la situación política internacional la resuma el presidente en cuatro palabras: 'no a la guerra'. Según la periodista, la ciudadanía merece más de sus representantes. Rebeca Argudo ha sentenciado que una "sociedad democráticamente madura" necesita más. "Merecemos, como sociedad, decisiones y explicaciones algo más elaboradas que el garabato en la pancarta de un tardo adolescente activista de todas las causas justas", ha manifestado. Finalmente, ha concluido con sarcasmo que, de lo contrario, sería como si el Gobierno "directamente nos diga, tras palmotearnos la manita, 'eso no, caca', que, al fin y al cabo, vendría a ser lo mismo".