En esta sección se habrá comentado la amenaza de cierre del Estrecho de Ormuz en cuatro o cinco ocasiones. Una de esas veces fue el año pasado, cuando esa amenaza fue oficialmente real: el Parlamento iraní lo aprobó tras el ataque de Estados Unidos a laboratorios nucleares, pero no fue ejecutado nunca. Pero esta semana la gran amenaza se ha ejecutado. Tras los ataques de EEUU a Irán, se dio la orden de cierre del Estrecho de Ormuz. Realmente no hay ni un semáforo ni una barrera por la cual no puedan pasar los petroleros. Es peor: Irán amenaza con hundirlos con drones y con misiles; además de las minas que hay ya en el canal. Y cómo he explicado en otras ocasiones, se trata de algo muy importante para la economía en general y las bolsas en particular.