El Gobierno japonés dio el visto bueno este viernes a la comercialización de los primeros medicamentos basados en células madre pluripotentes inducidas, las denominadas células iPS, para tratar la enfermedad de Parkinson y afecciones cardíacas graves. El ministro japonés de Sanidad, Trabajo y Bienestar, Kenichiro Ueno, confirmó la aprobación en una rueda de prensa tras una reunión gubernamental, en declaraciones recogidas por la agencia japonesa de noticias Jiji Press.