La mayonesa es una de esas preparaciones básicas que pueden dar vida a infinidad de platos, desde unas simples patatas fritas hasta una elaborada ensaladilla rusa . Pero ¿qué pasaría si cambiáramos el huevo crudo por huevo frito? Joseba Arguiñano ha dado con la clave para crear una mayonesa diferente, con un sabor diferente a la versión tradicional, pero igual de cremosa y fácil de preparar. Esta mayonesa de huevo frito se hace en cuestión de minutos con una batidora y es el acompañamiento perfecto para carnes a la plancha, bocadillos , hamburguesas, patatas o cualquier plato que necesite ese toque extra de sabor. Además, al utilizar huevo cocinado en lugar de crudo, es una opción más segura para llevar a la playa o al campo sin preocuparte por la conservación. Es importante usar aceite de oliva suave para que no domine el sabor de la mayonesa. Aunque, si lo prefieres, puedes usar aceite de girasol. Pero el secreto de esta mayonesa está en freír bien los huevos. El sabor tostado de la clara y la yema es lo que marca la diferencia con una mayonesa tradicional, aportando ese toque característico que recuerda al huevo frito. La mayonesa de huevo frito se conserva en la nevera en un recipiente hermético durante 2-3 días como máximo. Aunque es mejor consumirla el mismo día para disfrutar de todo su sabor y textura. Esta mayonesa, al estar hecha con huevos fritos en lugar de crudos, aporta las mismas propiedades nutricionales que una mayonesa tradicional pero con ese toque de sabor adicional. Los huevos proporcionan proteínas de alta calidad, vitaminas del grupo B y minerales como el hierro y el zinc. El aceite de oliva aporta grasas saludables, especialmente ácidos grasos monoinsaturados beneficiosos para el sistema cardiovascular. Como toda mayonesa, es una salsa calórica, así que se recomienda consumirla con moderación como acompañamiento.