Una forma original y deliciosa de reinventar los crepes. En esta versión salada, el calabacín se convierte en la base perfecta para un relleno fresco y sabroso que combina texturas y sabores en cada bocado. Ideal para una comida ligera o una cena diferente. En una sartén con unas gotas de AOVE, forma creppes finas y cocina 2–3 minutos por cada lado hasta que estén doradas. Prueba a hacer esta receta y compártela en tus redes sociales con el hashtag #RecetasBrillantes. Para conocer más recetas como esta, consulta el menú semanal en Gurmé.