El físico de la Universidad Pública de Navarra (UPNA), Joaquín Sevilla, ha explicado en la sección de ciencia de COPE Navarra los principios fundamentales detrás de un proceso tan común como la soldadura. Desde una perspectiva física, la soldadura consiste en la unión de piezas metálicas o de plástico que se logra al pasar una parte de ellas a fase líquida para que, al solidificar, queden unidas como una sola pieza. Existen dos métodos principales para lograr esta unión. El primero consiste en fundir directamente los bordes de las piezas a unir, mientras que el segundo implica añadir un tercer material fundido que actúa como nexo. "Si lo haces bien, la continuidad puede ser muy grande y sin fracturas y tener la rigidez como si fuera una única pieza", detalla Sevilla. Un ejemplo común es la soldadura de componentes electrónicos, que se realiza con un material de aporte como el estaño. En este caso, el físico advierte en COPE Navarra de que "si te pasas de calor, porque pones la punta demasiado tiempo [...], ese calor a través de la patita llega al componente y lo puedes estropear", por lo que la precisión es crucial. En el extremo opuesto se encuentra la soldadura de grandes estructuras de acero, que requiere fundir el propio metal a temperaturas descomunales mediante arcos voltaicos. Este proceso genera "un nivel de luminosidad enorme", razón por la cual las caretas de soldador utilizan cristales opacos, similares a los que se usan para observar un eclipse solar. En la segunda parte de su intervención, Sevilla ha abordado la situación de las disciplinas STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics). Estas carreras, tradicionalmente con alta demanda laboral, se enfrentan a un problema de percepción, ya que "tienen fama de ser muy difíciles", lo que provoca que muchas personas, y en especial las chicas, se autoexcluyan por culpa de los estereotipos de género. Según el físico, el principal inconveniente es "esa autoexclusión en base a un estereotipo que no se corresponde con la realidad". Sevilla insiste en que ni las ciencias son tan inaccesibles como se cree ni las letras son necesariamente más fáciles, por lo que anima a los jóvenes a no descartar estas opciones por culpa de los prejuicios. Para desafiar esta imagen, el experto comparte una anécdota de una amiga que estudió Física después de Bellas Artes y le confesó que había "oído hablar mucho más de belleza en física que en la propia carrera de Bellas Artes". Esta idea rompe con la percepción de las ciencias como campos puramente áridos y técnicos. El físico concluye que "las ciencias son muy bonitas" y que el conocimiento profundo de la naturaleza es apasionante. Frases como "fíjate qué ecuación más bonita, qué belleza hay detrás de esta teoría" son habituales en el ámbito científico, lo que demuestra que la pasión y la estética también son motores en estas disciplinas. Joaquín Sevilla, físico de la Universidad Pública de Navarra, realiza en COPE Navarra la sección ciencia en la que tratamos de aprender de una manera divertida.