La Junta de Extremadura ha recordado la restricción sobre la quema de restos vegetales durante la época de peligro bajo de incendios forestales. Esta práctica ha originado 19 incendios en la región desde el pasado 14 de febrero hasta hoy, lo que ha llevado a la administración a pedir prudencia. Aunque ninguno de los fuegos ha evolucionado de manera preocupante, su declaración siempre entraña un riesgo y ha obligado a movilizar recursos para su extinción. En la mayoría de los casos, se han desplegado unidades de bomberos forestales terrestres y, en alguna ocasión, también un helicóptero. El consejero de Gestión Forestal y Mundo Rural en funciones, Francisco Ramírez, ha pedido "responsabilidad y la máxima prudencia para evitar prácticas que suponen un riesgo para nuestro patrimonio natural, que sin duda es una de las joyas más preciadas que tiene nuestra región". Según recoge la orden de su declaración, publicada en el DOE del 24 de octubre de 2025, la época de peligro bajo que comenzó el 27 de octubre impone restricciones al uso del fuego. Quedan sujetas a autorización previa las quemas prescritas de vegetación en pie y los hornos de carbón tradicionales, entre otras actividades. Por otro lado, se debe realizar una declaración responsable para las quemas de restos vegetales amontonados en pequeñas y microexplotaciones, el uso de piconeras y los eventos populares con hogueras. Este trámite puede realizarse telemáticamente a través de la plataforma de Infoex. La Junta de Extremadura también recuerda que, en municipios con un índice de riesgo AEMET (Agencia Estatal de Meteorología) muy alto o extremo, el uso del fuego queda totalmente prohibido por la normativa estatal. La época de riesgo bajo concluirá cuando comience la de riesgo alto, que habitualmente se extiende del 1 de junio al 15 de octubre. Sin embargo, estas fechas pueden variar según las previsiones meteorológicas, como ocurrió el año pasado, cuando la temporada de riesgo alto finalizó el 26 de octubre.