El lince ibérico está reconquistando España y eso es una buena noticia. El reto ahora es entender por qué

En 2002, había 94 linces ibéricos confinados en dos puntos muy concretos de Andalucía. Era tan obvio que el futuro de la especie estaba escrito que nadie se tomó la molestia de leerlo. Y de ahí las sorpresas: casi 15 años después, hay 2.401 ejemplares repartidos por 17 núcleos reproductores en seis comunidades autónomas (y Portugal). Pero lo más interesante no es que la población de linces ibéricos haya crecido, lo interesante es que su recuperación es tan grande que ya frecuenta sitios donde hacía siglos que no se le veía. Esto es lo que ha cambiado y, sobre todo, estas son las consecuencias. ¿Tanto ha cambiado la situación? Al menos a nivel simbólico, sí. Claro que sí. En 2014, no había un solo lince en toda Castilla - La Mancha. Hoy por hoy, el 46% de todos los individuos españoles de la especie están allí y ya supera a la población andaluza. Es decir, lo que está pasando con este felino es mucho más que una simple historia de crecimiento poblacional (que también, un 29% al año desde 2020): es todo un cambio del 'centro de gravedad' de la especie. Y sí, son buena noticias. De hecho, la UICN la sacó de las especies "en peligro" y las metió en la lista de "vulnerables". Es la primera especie que baja dos (¡dos!) categorías en esa lista en tan solo 20 años. En Xataka No siempre fuimos los únicos humanos: qué sabemos sobre las ocho especies con las que convivimos hace milenios ¿De verdad no lo veíamos venir? Lo cierto es que no solo lo veíamos venir, es que es lo que buscábamos. Pero, como decía al principio, el relato periodístico general que se ha hecho a nivel nacional oculta todo esto. En 2019, cuando echó a andar el proyecto LIFE LynxConnect , la idea era precisamente esa: no basta con tener muchos linces su esos linces están controlados en solo un par de sitios. Hace poco hablábamos sobre la delicadísima situación de la siempreviva de Mojácar , una planta que sobrevive confinada en una sola playa de la costa mediterránea. Eso no podía pasar con el lince. Por ello, la idea de autoridades e investigadores era sencilla: necesitábamos diversos núcleos y necesitábamos conectarlos entre sí. De todas formas, no es todo mérito nuestro. Porque, como siempre, el cambio climático tiene mucho que ver. El norte peninsular cada vez es más seco y tiene mayores poblaciones de conejos: eso ha hecho que haya al menos dos poblaciones (en Cuenca y en Palencia) que están completamente fuera de la distribución histórica reciente del lince. Y si esas dos poblaciones están ahí es porque ahora pueden estarlo. De hecho, los expertos descartan que el lince se extienda a la cornisa cantábrica porque, sencillamente, no hay conejos en abundancia. Vale, ¿y qué consecuencias tiene todo esto? Para empezar que los equilibrios ecológicos a los que estamos acostumbrados han cambiado. De hecho,  ahora que los conejos se han convertido en un problema , muchas comunidades rurales esperan la llegada del lince para poner las cosas en su sitio. Sin embargo, también hay numerosos problemas de seguridad vital (162 accidentes solo en 2024) y desafíos para la ordenación territorial. Sea como sea, el lince es un laboratorio ahora que la reintroducción de especies está a la orden del día . También ahora que llegan especies invasoras a un nivel nunca visto . Hay mucho que aprender y, me temo, poco tiempo para hacerlo. Imagen | Kenny Goossen | Ian En Xataka | Inglaterra está viviendo una invasión sin precedentes. El problema es que son pulpos, y están devorando todo lo que encuentran ​ - La noticia El lince ibérico está reconquistando España y eso es una buena noticia. El reto ahora es entender por qué fue publicada originalmente en Xataka por Javier Jiménez .