La presidenta del Govern de les Illes Balears, Marga Prohens, ha hablado abiertamente sobre su fe católica en una reciente entrevista. "Sí, sin ninguna duda", ha respondido Prohens al ser preguntada sobre si cree en la existencia de Dios. La presidenta ha explicado que, aunque no siempre se puede ver o tocar, siente la presencia divina en lo que le rodea, con momentos de mayor intensidad. Prohens ha relatado que su fe es un "regalo" que le transmitieron sus padres y abuelos, con un recuerdo especial para su bisabuela, quien le enseñó a rezar el rosario. Ha admitido que su relación con la fe ha pasado por distintas etapas: desde ser catequista en su juventud hasta dejarla en un "segundo o tercer plano" al irse a estudiar fuera. Sin embargo, ha señalado que "la vida te lleva a momentos duros y difíciles, donde casi como un acto de egoísmo, vuelves a la fe cuando más la necesitas". Para Prohens, el nacimiento de sus hijos fue un punto de inflexión definitivo, un acontecimiento que describe como "el milagro de la vida". La presidenta también ha abordado la esclerosis múltiple, una enfermedad crónica degenerativa que le fue diagnosticada a los 19 años. Aunque al principio sintió "pudor" al hablar de su enfermedad, ha asegurado que no le da miedo mostrar su fragilidad. "Los políticos, aunque a veces pueda parecer que no, somos personas de carne y hueso", ha afirmado. Prohens ha contado que, tras hacer pública su condición, ha recibido un "cariño inmenso" y testimonios que la han "llenado mucho", como el de una joven recién diagnosticada que encontró en su ejemplo un motivo de esperanza. "Si ha ayudado a alguien a ver que se puede, pues, bienvenido sea", ha comentado. En su reflexión, ha destacado la generosidad de la fe cristiana, que no exige la perfección. Para Prohens, esta es una de las claves: "Tenemos la suerte de tener un Dios muy generoso, que no nos pide que que seamos perfectos. Dios nos quiere así como somos". Esta convicción, ha explicado, influye en su labor como presidenta, que entiende como un servicio público. "Yo vengo aquí a servir, no a ser servida", ha declarado. En el polarizado entorno político, ha defendido el perdón como algo "imprescindible": "Si Dios nos perdona siempre, ¿cómo no vamos a perdonar nosotros, no?". Prohens defiende no esconder su fe y la presenta como una herramienta de libertad para los jóvenes. "Para no ser esclavo, tienes que ser libre", ha reflexionado, y ha añadido que en esa búsqueda "Jesús es un colega en este camino". Finalmente, ha negado que su testimonio sea "postureo para ganar votos", calificándolo de una opción personal y no de una estrategia electoral.