"Llevamos 48 años viniendo": la inquebrantable devoción por Jesús de Medinaceli en Madrid

Madrid vive este primer viernes de marzo una de sus jornadas de devoción más arraigadas con el tradicional besapiés de Jesús de Medinaceli. Desde la medianoche, miles de fieles se congregan en la Basílica de Jesús de Medinaceli para venerar la imagen del que es popularmente conocido como ‘el Señor de Madrid’. Las puertas del templo, que han abierto a las 00:00 horas, permanecerán así hasta que el último devoto haya podido cumplir con la tradición. La estampa se repite cada año: largas filas que serpentean en los alrededores de la basílica, desafiando las inclemencias del tiempo. A pesar de la espera, que puede superar las dos horas, y de las condiciones meteorológicas con lluvia y frío, la fe mueve a los asistentes. La devoción congrega a personas de distintos puntos de España e incluso del extranjero, y las peticiones son una constante entre los asistentes. “Salud, pedimos lo de siempre”, han confesado algunas devotas a las puertas de la iglesia, resumiendo el sentir general de quienes se acercan a besar o tocar los pies del Cristo para rezar ante él. La afluencia de fieles es masiva, un hecho que confirman los datos de años anteriores. Según cifras de la Policía Municipal, cerca de 300.000 personas acuden al templo durante esta jornada. En ediciones pasadas, las colas han llegado a alcanzar hasta un kilómetro de longitud. Esta cifra de devotos se eleva hasta el millón de personas que acompañan a esta misma imagen durante la procesión que protagoniza en Semana Santa, lo que evidencia la magnitud de esta tradición madrileña. La relevancia de la cita también se refleja en la presencia de autoridades y personalidades públicas. La Reina Sofía ha acudido un año más al templo en representación de la Casa Real, una visita que suele ser habitual. Junto a ella, también han asistido el alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, para mostrar su respeto a la venerada imagen. La Basílica de Jesús de Medinaceli es el epicentro de esta festividad. Es una de las cinco basílicas que existen en Madrid y fue declarada basílica menor por el papa Pablo VI en 1973. El templo se erige sobre el antiguo Convento de trinitarios descalzos de Nuestra Señora de la Encarnación y es la sede canónica de la Archicofradía Primaria de la Real e Ilustre Esclavitud de Nuestro Padre Jesús Nazareno de Medinaceli. La imagen del Cristo de Medinaceli, una talla de un cristo nazareno del siglo XVII, es el foco de toda esta devoción. Su historia y la fe que despierta entre los madrileños lo han convertido en un símbolo indiscutible de la ciudad y de su Semana Santa. Para facilitar el flujo constante de fieles durante toda la jornada, la archicofradía ha programado misas a cada hora en punto.