Una IA ya es capaz de escribir genomas completos y el primer ser vivo complétamente sintético está más cerca de lo que creíamos

¿Qué sucedería si el mismo motor tecnológico que hoy redacta un correo electrónico o genera una imagen hiperrealista comenzara a escribir las instrucciones biológicas de un ser vivo? La frontera entre el código binario y el código genético se ha vuelto tan delgada que la ciencia ha empezado a diseñar organismos que nunca han pisado la Tierra.