El acalorado Pleno del Ayuntamiento de Pamplona celebrado este jueves certificó que el clima sigue tan tenso como siempre y sirvió para comprobar un par de cosas más: que las relaciones entre los socios de gobierno no atraviesan por su mejor momento por culpa del servicio de bicis eléctricas; y que el posicionamiento de UPN sobre la memoria democrática, en plena pugna con la ultraderecha de Vox, deja muchas más sombras que luces.