El exfrentista es solicitado por la justicia chilena para ser juzgado por el asesinato del senador Jaime Guzmán y el secuestro de Cristián Edwards. Su inminente llegada a Chile ocurre justo a días de que asuma la presidencia José Antonio Kast y que en abril se cumplan 35 años del magnicidio del senador de la UDI.