Contra la guerra y los discursos de odio, Castilla-La Mancha reivindica un feminismo pacifista

El Gobierno de Castilla-La Mancha ha reafirmado este viernes su compromiso con la igualdad real entre hombres y mujeres durante el acto institucional con motivo del Día Internacional de la Mujer, celebrado en Chinchilla de Montearagón (Albacete). Durante el evento, el presidente regional, Emiliano García-Page, puso en contexto el escenario internacional, recordando que millones de mujeres en el mundo siguen sufriendo situaciones de violencia y discriminación. Frente a este panorama, García-Page, ha pedido que ni los derechos humanos ni la lucha por la igualdad y el papel de las mujeres se utilicen como pretexto para la guerra. "Nosotros lo tenemos muy claro, no defendemos bajo ningún concepto que se avance en libertad, en democracia y en derechos a cañonazos". Un feminismo pacifista e internacionalista En esta línea, la consejera de Igualdad, Sara Simón, se ha referido a los conflictos internacionales para recordar que son las mujeres quienes más sufren las consecuencias de la guerra. Para ello, Simón ha resaltado la necesidad de "un feminismo pacifista e internacionalista" frente "al sufrimiento de millones de mujeres sometidas a la pobreza y la violencia" y ha señalado que las mujeres no necesitan "señores de la guerra, ni a señores que niegan la desigualdad y la violencia", sino leyes que "nos protejan y los mismos derechos, oportunidades, libertades y reconocimientos que los hombres". La democracia y la Constitución: pilares de la igualdad García-Page ha reivindicado el papel de la democracia y la Constitución de 1978 como pilares fundamentales del avance en igualdad. "Estamos celebrando el 50 aniversario de la transición y la Constitución Española que, en términos de igualdad entre hombres y mujeres, es una de las constituciones más avanzadas en todo el mundo. Porque ampara y protege y eleva a la máxima categoría esa igualdad", ha afirmado. En este sentido, el presidente regional ha subrayado que la incorporación masiva de las mujeres a la vida política, social y cultural en las últimas décadas ha transformado profundamente España. A su juicio, este proceso constituye "una explicación más que clara y rotunda del éxito que ha significado defender la Constitución y que no se quede solo en palabras". El desafío de los discursos de odio en redes García-Page también advirtió sobre los riesgos de los discursos de odio que confrontan a la sociedad y se difunden a través de las redes sociales. En este contexto, defendió la necesidad de elaborar "un código jurídico global, un tratado internacional que sirva para regular el odio, también hacia las mujeres, que se traslada a los jóvenes en las redes sociales". El enfrentamiento o el odio se cuela con mayor facilidad en la sociedad En este sentido, el presidente regional, ha destacado la necesidad urgente de una reflexión global sobre el papel de las redes sociales y los grandes intermediarios tecnológicos. "Se ha demostrado que los algoritmos negativos se difunden mucho más rápido que los positivos, porque hablar en positivo tiene poco morbo y el conflicto, el enfrentamiento o el odio se cuela con mayor facilidad en la sociedad"...