El fracaso del primer debate de investidura de la presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, la popular María Guardiola, reavivó este viernes la guerra entre el Partido Popular (PP) y Vox. Un recrudecimiento de las hostilidades que se produce en plena campaña electoral en Castilla y León, donde después de las elecciones del próximo día 15 puede que se repita un escenario similar, pues según las encuestas el presidente de esa región, el también popular Alfonso Fernández Mañueco, tendrá que llegar de nuevo a algún tipo de acuerdo con la extrema derecha, sea o no de coalición, para mantenerse en el cargo.