Los primeros compases de la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, el pasado sábado, dejaron un trágico 'daño colateral', la muerte de 180 personas, la mayoría de ellas niñas, por el bombardeo de una escuela de primaria femenina en la localidad de Minab, ubicada en el sur del país, junto al estratégico estrecho de Ormuz. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, ha asegurado esta semana que el Pentágono estaba investigando el incidente, y, junto a otros miembros de la Administración de Donald Trump, ha subryado que las fuerzas estadounidenses "nunca tienen como objetivo a civiles". Sin embargo, una investigación del propio Ejército a la que ha tenido acceso la agencia Reuters apunta a que es "probable" la responsabilidad de Washington, mientras pesquisas realizadas por el diario 'The New York Times' basadas en imágenes de satélite y vídeos verificados también señalan en la misma dirección.