Aramis Martel, gestor de viviendas, ha alertado sobre una práctica extendida en los contratos de alquiler: la inclusión de cláusulas que permiten al propietario entrar en la vivienda cuando lo desee. Durante su intervención en el podcast de ActitudConstante, Martel ha sido tajante al afirmar que "esa cláusula es nula de pleno derecho". La razón es que, desde el momento del arriendo, la casa se convierte en la morada del inquilino, y el acceso sin permiso constituiría un delito de allanamiento de morada, un derecho fundamental que protege la inviolabilidad del domicilio. Esta situación, según Martel, es habitual en contratos redactados por propietarios sin asesoramiento jurídico, que a menudo utilizan modelos genéricos de internet. Puedes revisar tu contrato de alquiler para asegurar que cumple la normativa. El experto también ha abordado otras imposiciones ilegales. Una de ellas es la obligación de que el inquilino contrate un seguro de responsabilidad civil en alquileres de vivienda habitual, lo cual no es exigible por ley. Distinto es el caso de los arrendamientos para uso distinto de vivienda, como los locales comerciales, donde sí se puede pactar. Además, Martel ha señalado como no válido que se obligue al arrendatario a pagar el seguro de impago del propietario, una práctica que han llevado a cabo algunas grandes empresas. En cuanto a las garantías económicas, el gestor ha recordado que la ley limita a un mes de fianza la cantidad que se puede exigir en un contrato de vivienda. Adicionalmente, se pueden solicitar hasta dos meses de garantía adicional, pero cualquier cifra que supere este total de tres meses es ilegal. Con la nueva Ley de Vivienda de mayo de 2023, también se introdujo un cambio significativo respecto a los honorarios de las inmobiliarias: "antes los pagaba el inquilino y ahora es obligatorio que los pague el propietario", ha aclarado Martel. Puedes encontrar más información sobre cláusulas en el contrato de alquiler que pueden afectarte. Martel también ha mostrado su escepticismo sobre la utilidad de los seguros de impago para los propietarios. Critica que las aseguradoras imponen requisitos tan estrictos a los potenciales inquilinos que el riesgo que asumen es "ridículo". "Te piden que si el inquilino gane más de 2.500 € al mes, 40 historias que dices tú, qué riesgo estás asumiendo", ha comentado. Finalmente, se ha tratado el fenómeno creciente de comprar locales comerciales para transformarlos en viviendas. Esta tendencia se observa con fuerza en zonas como Guanarteme, en Gran Canaria, donde los altos precios de la vivienda impulsan a buscar alternativas más económicas. Muchos de estos locales se convierten en apartamentos para el alquiler tradicional. Sin embargo, Martel ha advertido que la gran mayoría de estas transformaciones son ilegales y fraudulentas. Esto se debe a que no cumplen los requisitos para obtener la cédula de habitabilidad, el certificado que acredita que un inmueble es apto para ser habitado. Para ello, es necesario un cambio de uso aprobado por el Ayuntamiento, algo que no se consigue en la mayoría de los casos.