Según el presidente francés Emmanuel Macron, 400.000 ciudadanos franceses se encontraban en la región en el momento del ataque de EEUU e Israel a Irán. Desde que escaló el conflicto, una de las prioridad del jefe del Ejecutivo francés ha sido garantizar la protección de los ciudadanos franceses en la región y el retorno a Francia de quienes lo deseen.