Osasuna tiene el partido con el Mallorca como la oportunidad de ratificarse en la zona cómoda de la clasificación y, poniendo entonces todavía más distancia con los puestos de descenso, c onfirmar que se debe ser ambicioso y que está en condiciones de aceptar el reto de pelear por objetivos más altos. La racha de encuentros sin perder eso ha traído, una inesperada reubicación en la tabla, y se trata de cuidarla y mejorarla. El hecho de que el Mallorca sea el equipo que marca con sus puntos la zona de descenso no hace sino entregar un valor simbólico al encuentro, porque una victoria supondría abrir una brecha casi definitiva con el rival y, prácticamente, ir zanjando el asunto de la permanencia.