Sevilla volvió a volcarse un año más el primer viernes de marzo, una de las jornadas claves de la Cuaresma en los templos . La brújula devocional de la ciudad apuntaba hacia los Cautivos, de forma que la polaridad se invierte y el norte lo marca un barrio meridional, el del Tiro de Línea . La parroquia de Santa Genoveva, como cada año, era un hervidero de personas. Nadie quería perderse el anual encuentro frente a frente con el Señor. Las personas mayores en silla de ruedas daban paso a los carritos de bebé en una suerte de alegoría de la vida a lo largo de uno de los pasillos laterales del templo esperando para acercarse al besamanos del Cautivo... Ver Más