José Antonio León desvela el motivo por el que Irene Rosales y Kiko Rivera no tienen ninguna relación: "Hay un desacuerdo" Irene Rosales concede una de las entrevistas más duras de su vida. Durante tres horas con Santi Acosta, la que fuera mujer de Kiko Rivera se abre en canal ante el programa '¡De viernes! ' para hablar sin tapujos sobre su tormentosa relación de once años. En agosto del 2025, Kiko Rivera e Irene comunicaban a través de sus redes sociales la decisión de mutuo acuerdo de poner fin a su matrimonio. Una ruptura que se hizo de manera "cordial" y pensando en "lo mejor para todos". El tema principal entonces es su ruptura, por lo que en primer lugar, la invitada confiesa cómo se siente y en qué punto de su vida está: "Estoy bien, con mis idas y venidas, pero bien. Mi vida está cambiando todo para mejor, es una montaña rusa porque está pasando lo que yo creía, miedo, incertidumbre, momentos de relación buena, mala, pero es parte del proceso". Sobre su relación actual con Kiko Rivera, Irene confiesa que ahora mismo es mínima y que el único es solo por los hijos. De primeras tuvieron una relación cordial y familiar, sin embargo, por la parte de él se ha ido enfriando. Después de navidad fue cuando Rosales notaba que Kiko se limitaba a responder sobre temas relacionados con las niñas. Por otro lado, Rosales se plantea cuáles han podido ser los motivos por los que ha podido cambiar su relación: "No puedo decir que sea por Lola, ni muchísimo menos". Tras esto, en el día del cumpleaños de su hija recuerda que se quiso acercar hasta el colegio de ella para poder darle un beso, pero después de hacerlo, se acerca él y " no recibí ni un saludo ". Irene Rosales: "He tenido motivos para no querer verle, así que por su parte me parece una bobada si no quiere" Además, asegura que sus hijas "son muy conscientes. Yo he tenido muchos motivos para no quererle ver o romper el matrimonio hace mucho entonces me parece que cualquier motivo por su parte me parece una auténtica bobada ". Por otro lado, Santi Acosta le pregunta por su madre fallecida; una conversación con la que no ha podido contener las lágrimas: "Es por lo único que llevo mal la separación, hecho de menos casa, estar pasando un mal momento de mi vida y no tener el refugio de las palabras de la persona que necesito escucharla. Una madre nunca te va a fallar, no te va a decir ninguna mala palabra... me siento vacía . Llevo mal el no poder coger un teléfono y poder hablarla". Por último confiesa la falta y el vacío que siente sin su madre ante esta nueva realidad: "Soy consciente ahora de que no está, durante todos estos años no me he enfocado en ello. Me siento yo sola en mi casa y pienso en que no está; todo este tiempo me he enfocado en otras cosas y ahora la necesito...¿Qué hago? Es una pregunta que me hago todos los días. Me veo muy reflejada en ella, me veo muy sufridora en la vida; me da igual comerme todos los problemas pero el mío nunca será el prioritario