Teorema del equilibrio perdido

La Semana Santa es principalmente espuma de concordancias, escribió Núñez de Herrera, una conjunción entre el alma, el tiempo y el espacio, una ecuación que sólo en las concretas vivencias de esos días adquiere valor exacto. El problema viene cuando de esta armonía entre el sentimiento, el espíritu y la ciudad, que hace entender y sentir lo que no necesita ser explicado, desaparece su propia teología interna, porque la ecuación entonces carecerá de significado. Y éste es el teorema que nunca escribió. Porque hoy, desbordadas sus costuras por el esplendor, parece naufragar la Semana Santa en su propio oropel al tiempo que se diluye el exacto equilibrio de su lógica, donde todo adquiría sentido. Y tal vez sea ese el... Ver Más