Un 8M desde el borde: acompañé a mi hija a una marcha feminista de Saltillo

Es 2025. 8 de marzo. Llegamos al bloque de infancias sin dificultad. Estamos en el periférico Luis Echeverría con cruce en el V. Carranza y a un lado del puente los pañuelos verdes y morados cubren rostros y reciben a las asistentes. Desde afuera se ve una logística mejorada con los años. Carriolas, pañaleras, sombrillas, botellas de agua. No es un paseo. Es una marcha con niñas y niños al centro, como si el gesto de proteger a las infancias fuera también una forma de decirle a la ciudad lo que se le tiene que decir.