Sánchez ha encontrado su mejor baza electoral

Llevaba mucho tiempo tratando de encontrar su marco electoral y la situación internacional se lo ha servido en bandeja. Con eslogan y todo, uno muy viejo que ya le fue de perlas a los socialistas obreros y españoles hace casi un cuarto de siglo: ‘No a la guerra’. Més be, mai, como decía mi tía Aina Maria de Campos. Sánchez Castejón, su maligna astucia y su congénita falta de escrúpulos, ya tiene lo que buscaba. No hace falta seguir inventando coartadas de tres al cuarto para ir tapando, como quien acude a desatascar un retrete, la paralización gubernamental, la ausencia de presupuestos y el montón de corrupción que tanto le agobia. La guerra de Irán le ha venido de perlas. Ya tenemos al nuevo capitán Trueno -el otro fue Zapatero, padre ideológico del sanchismo- montado en su caballo con la espada en alto y sus escuderos prestos. Hasta parece ser que él ínclito Iván Redondo estaría de nuevo en la sala de máquinas.