El cierre del estrecho de Ormuz por la guerra en Irán aprieta al suministro de los combustibles fósiles , pero también al comercio mundial de mercancías por los desvíos del trafico marítimo. Los efectos están siendo inmediatos. Las aseguradoras ya han comunicado a las navieras la cancelación de las coberturas por daños debidos a la guerra y decenas de barcos están siendo redirigidos a otras rutas, lo que ha obligado a las compañías a revisar las tarifas de los fletes. El efecto no es baladí. Según los cálculos de la consultora Ocean Capital Partners (OCP), el impacto del conflicto en Oriente Medio alcanza al 10,7% de la flota mundial de transporte marítimo de contenedores. «Si se tiene en cuenta que... Ver Más