Todo el que gobierna se plantea el propósito de hacerlo bien, procurando desactivar las insatisfacciones de la población, que al final son las que construyen los desencantos en una gran parte del colectivo. Y, sin que sea una exageración, es muy poco probable que un gobierno pueda tener a todo el mundo rebosado de gozo. […] La entrada La carpeta de desencantos se publicó primero en El Nuevo Diario (República Dominicana) .