Jóvenes y sobradamente conectadas son las aldeas que ponen wifi, juventud y un punto de luz en el mapa demográfico del medio rural en Galicia. Anceu (Ponte Caldelas), con un centenar de habitantes, revivió con un proyecto pionero y triplica población en primavera y verano. Senderiz y O Piñeiro son otros lugares que abren un campo de esperanza