8-M: juntas, en pie y por un futuro en igualdad

Las mujeres sabemos mejor que nadie lo difícil que resulta conseguir que un determinado derecho se refleje en una ley o una norma. Años y años de lucha preceden a la aprobación de cualquiera de esos derechos conseguidos, derecho al voto, al divorcio, a la propiedad, al aborto, a la igualdad de salario, a no ser violentadas ni agredidas, a la protección y defensa jurídica, a la presencia igualitaria en política, y en la administración de empresas, así como en la investigación de enfermedades y nuevas terapias. Y estos se han logrado solo en nuestro entorno inmediato, de lo que se llaman países desarrollados, constatando que la situación de las niñas y las mujeres en gran parte del mundo sigue necesitando de luchas por conseguir estos derechos básicos.